Caldo de Pescado

Origen: Cocina Mediterránea 🇪🇸 — Una base clásica y esencial para sopas, arroces y guisos marineros. Ligero, sabroso y muy nutritivo.




El Caldo de Pescado Casero es una preparación básica en la cocina marinera. A partir de espinas, cabezas y pieles de pescado blanco, junto con verduras frescas, se obtiene un caldo claro, perfumado y lleno de sabor. Es ideal como base para arroces, fideuás, sopas o salsas.




Tiempo Personas Costo por persona
30 minutos 4 - 6 Bajo



Caldo de pescado casero

Ingredientes

Ingrediente Cantidad Costo
Espinas y cabezas de pescado blanco (merluza, gallo, rape, etc.) 600 g Bajo
Puerro (solo la parte blanca) 1 unidad Bajo
Zanahoria 1 unidad Bajo
Apio (rama pequeña) 1 unidad Bajo
Cebolla 1/2 unidad Bajo
Perejil fresco 1 ramita Bajo
Laurel (opcional) 1 hoja Bajo
Agua fría 2 litros Bajo
Sal Al gusto Bajo

Preparación

Paso 1: Limpiar los ingredientes

Lava bien las espinas y cabezas de pescado bajo agua fría para eliminar restos de sangre o vísceras. Esto evitará que el caldo amargue o se enturbie. Pela y corta las verduras en trozos grandes.


Paso 2: Cocer el caldo

Coloca en una olla amplia las espinas, las verduras y el laurel. Cubre con los 2 litros de agua fría y pon a calentar. Cuando comience a hervir, baja el fuego y retira con una espumadera la espuma o impurezas que suban a la superficie.

Cocina a fuego muy suave durante 25–30 minutos. No dejes que hierva con fuerza, ya que eso enturbiaría el caldo y le daría sabor amargo.


Paso 3: Colar y ajustar

Pasado el tiempo, retira del fuego y cuela el caldo con un colador fino o gasa para eliminar los restos de espinas y verduras. Prueba y rectifica de sal.


Paso 4: Usar o conservar

Utiliza el caldo inmediatamente o deja enfriar para guardar. En nevera se conserva 2 días y en el congelador hasta 3 meses. Ideal para sopas, arroces, salsas o guisos marineros.


Consejos y notas

  • No uses pescados azules (como sardina o caballa), ya que su grasa puede dar sabor amargo o fuerte.
  • Para un toque aromático, añade una rodaja de limón o un chorrito de vino blanco al final de la cocción.
  • Colado doble: si quieres un caldo muy limpio, cuélalo una segunda vez con una gasa o estameña.
  • El caldo también se puede reducir a fuego lento para obtener un fumet concentrado (base de salsas y arroces).

Una base sencilla y elegante: el punto de partida para toda la cocina marinera de calidad.

Publicar un comentario

0 Comentarios