Guiso de cerdo con alubias casero 🐖🍲🫘

Este guiso de cerdo con alubias blancas es un auténtico plato casero, nutritivo y lleno de sabor tradicional. La combinación de la carne de cerdo tierna, que se deshace en la boca, con las alubias suaves y una salsa rica en especias, lo convierte en una receta de "plato de cuchara" perfecta para los días fríos de otoño e invierno, o para disfrutar de una comida reconfortante en familia.

Preparado con ingredientes sencillos, económicos y naturales, este estofado es un plato completo que aporta gran cantidad de energía, proteínas de calidad y el confort térmico que buscamos en cada bocado. Es ideal para quienes buscan una comida contundente, sabrosa y que nos recuerde a la cocina de nuestras abuelas.

Acompáñalo con una buena ración de pan rústico, porque te aseguro que no vas a querer dejar ni una gota de su deliciosa salsa.

⏱️ Tiempo Total 👥 Raciones 💰 Dificultad / Coste
1 h 30 min 4 personas Fácil / Económico



Plato hondo con un humeante guiso de cerdo con alubias blancas casero

🥘 Ingredientes necesarios para el guiso

Para preparar esta deliciosa receta tradicional necesitarás los siguientes ingredientes. Como verás, son productos muy accesibles que seguramente ya tienes en tu despensa:

Ingrediente Cantidad
Carne de cerdo (magro en tacos) 500 g
Alubias blancas precocidas (o de bote) 400 g (escurridas)
Cebolla blanca o dulce 1 unidad mediana
Pimiento verde (tipo italiano) 1 unidad
Tomate natural triturado 200 ml
Ajo 2 dientes
Agua, caldo de carne o de verduras 500 ml
Especias y condimentos 2 hojas de laurel, pimentón dulce, sal y pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra (AOVE) Un buen chorrito

👨‍🍳 Preparación paso a paso

Hacer este estofado es muy sencillo. Solo requiere un poco de mimo a la hora de hacer el sofrito y paciencia para que la carne quede muy tierna.

Paso 1: Sellar la carne de cerdo

Corta la carne de magro de cerdo en trozos medianos, del tamaño de un bocado. Salpimienta al gusto. En una olla o cazuela ancha, añade un buen chorro de aceite de oliva y caliéntalo. Dora la carne a fuego fuerte por todos sus lados para sellar los jugos (este paso es clave para que quede jugosa). Una vez dorada, retira la carne a un plato y resérvala.

Paso 2: El sofrito o fondo del guiso

En el mismo aceite donde sofreímos la carne (que ha cogido todo el sabor), añade la cebolla finamente picada, los ajos laminados y el pimiento verde troceado. Sofríe a fuego medio-bajo hasta que la cebolla esté transparente y muy tierna. Incorpora el pimentón dulce (cuidado que no se queme) e inmediatamente añade el tomate triturado. Cocina todo el conjunto durante unos 10 minutos para que reduzca.

Paso 3: Estofar la carne

Vuelve a introducir la carne en la olla junto con los jugos que haya soltado en el plato. Añade las hojas de laurel y vierte el caldo de carne (o agua caliente en su defecto). Tapa la olla y deja cocinar a fuego medio suave durante aproximadamente 40-45 minutos, o hasta que notes que la carne está muy tierna al clavarle un tenedor.

Paso 4: Integrar las alubias blancas

Lava bien las alubias blancas cocidas de bote bajo el grifo para quitarles el líquido de conservación y escúrrelas. Incorpóralas a la olla con la carne. Añade un poco más de sal si fuera necesario probando el caldo. Deja hervir todo junto a fuego muy lento durante 10 o 15 minutos. Este último paso es fundamental para que el caldo espese y las legumbres absorban todo el sabor del guiso.

🧊 Conservación y trucos para un guiso perfecto

  • Mejor de un día para otro: Como casi todos los potajes y estofados tradicionales, este plato gana muchísimo en textura y sabor si lo preparas el día anterior. Los sabores se asientan y la salsa adquiere más cuerpo.
  • ¿Cómo espesar la salsa? Si al finalizar notas que el caldo ha quedado demasiado líquido, puedes sacar un cucharón de alubias con caldo, triturarlo con la batidora y volver a echarlo a la olla. Dará una textura increíble.
  • Congelación: Este guiso congela maravillosamente bien. Puedes hacer cantidad extra, separar en tuppers y guardarlo en el congelador hasta 2 meses. Al descongelarlo a fuego lento revivirá a la perfección.
  • Variación de ingredientes: Si te gusta el toque ahumado, puedes añadir unos dados de chorizo, panceta curada o sustituir el pimentón normal por pimentón de la Vera.

💡 El toque final: ¡No pongas la mesa sin antes haber comprado o hecho un buen pan rústico u hogaza para rebañar el plato! Cuéntame en los comentarios qué te ha parecido esta receta. 🥖

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